V
Puedes preguntarme cómo estoy si quieres, hazlo, pero te dolerá escucharlo. Hoy- bueno mejor ayer- decidí terminar con todo esto para siempre. Recuerdo que una vez lo intentamos pero no pudimos, no fuimos capaces. Así que ayer quise sacarte de mi vida porque tenerte en ella me dolía pero no sabía que me dolería aún más sacarte del todo de ella aún sabiendo que a la larga será mejor para mi, sé que llegará el día en el que escuche tu nombre y ya no dolerás o sabré fingir de puta madre que ya no lo haces.
Éramos tan felices, joder, realmente lo éramos. Solo necesitábamos tenernos, levantarnos y encontrarnos ahí al otro lado de la pantalla. Una foto tuya era tres sonrisas mías. Una nota de voz mía era para ti un día que valía más la pena. Estábamos hechos el uno para el otro y nos importaba bien poco lo que podía pensar el mundo, nos queríamos. Recuerdo que hubo una vez en la que me llamaste y:
"-Pienso llamarte mañana temprano para que mi voz sea la primera que escuches de buena mañana- me dijo seriamente.
-Solo espero que no sea muy pronto- le dije aún sabiendo que no me importaba la hora, que iba a responder igual.
-No te quejes- dijiste- Quiero escuchar tu voz de recién levantada ya que no te tengo aquí."
Y me llamó. Al escucharme empezó a reír porque mi voz era muy diferente pero muy en el fondo sabía que aún así le encantaba, que le gustaba que le echase la bronca por despertarme tan pronto y, joder, esas dos horas al teléfono me dieron la vida. ¿Sabéis lo mejor de todo? Me llamó a las diez de la mañana, escuché el teléfono y salté de la cama... Escuche su 'hola' y sonreí sin razón pero esa sonrisa aún se hizo más ancha cuando me dijo:
"El próximo sábado voy a ir a verte."
En ese instante noté como por fin después de mucho tiempo el mundo empezaba a darme algo bueno. Me quedé en silencio porque no sabía qué decir, sentía que quedaban apenas unos días para tener entre mis brazos a la persona que tan feliz me hacía. Empecé a reírme yo sola, esa risa nerviosa y le dije '¿me estás tomando el pelo?' pero no lo hacía.
"Voy a coger un autobús por la mañana, pasaré el día contigo y por la noche me iré, ¿quieres que lo haga?"
Me dolía que lo dudase, joder, claro que quería que lo hiciese, lo necesitaba más que nunca. Necesitaba saber como olía su colonia favorita, como abrazaba, como besaba, como me miraba. Él siempre me decía que nunca en la vida existiría un chico que me mirase como él lo hubiera hecho pero supongo que me quedaré con la duda porque él nunca llegó a mirarme. Nunca llegamos a vernos como ambos deseamos. Nunca.
En esos momentos me di cuenta de lo mucho que puede cambiarte la vida en un par de segundos, un día me decía que me quería y que iba a venir a verme y dos días después sentí morir cuando sabía que se iba a acabar todo. Lo recuerdo como si fuese ayer...
"-No sé que no pasa- escribió"
Y se fue.
No sabéis la impotencia que sentí cuando le contesté y no respondía. Pasaban los minutos, las horas y seguía sin responder. Le llamaba y me colgaba. Y en esos momentos creo que solté todas y cada una de las lágrimas que nunca he llegado a soltar cuando he perdido a alguien importante. Hasta que al final respondió.
"-¿Qué quieres decir con eso?- le dije.
-Pues eso mismo- respondió- Estamos raros.
-Yo sigo siendo la misma de siempre.
-Entonces el raro seré yo.
-No sé- respondí- Si que es verdad que estos dos últimos días te he notado distante, ni siquiera me has dicho que me quieres.
-Ahora el problema será porque no te lo digo nunca, ¿no?
-Sabes que no lo digo por eso- respondí.
-Sabes que te quiero.
-Lo sé- respondí- ¿Qué quieres decirme con todo esto?
-Llevo noches pensando y llorando porque no puedo con todo esto. No puedo seguir así, te estoy haciendo esperar por mi y estamos planeando cosas que ni siquiera sabemos que van a pasar, no quiero que me esperes. No quiero que lo hagas, no puedo con esto porque te necesito cerca cada puto día de mi vida. Me haces feliz, joder, pero no puedo. No puedo seguir hablándote cada día cuando te necesito justo aquí. Quiero poder abrazarte cuando esté mal y besarte cuando me apetezca.
-¿Te crees que yo no lo necesito? ¿Te crees que no me duele no poder tener eso por el momento? Deberías saber que he llorado mucho por esto pero cuando esto empezó sentí que valía la pena arriesgarme y perder el miedo si en un futuro íbamos a estar juntos, joder. No me importa no poder hacer todo esto por ahora si sé que lo terminaremos teniendo.
-Pero yo no puedo.
-Así que, ¿ya está? ¿Esto es todo?- le dije- Me prometiste que siempre te quedarías, que tú no me acabarías dejando como han hecho todos hasta ahora y te creí.
-Esto está siendo muy difícil para mi y lo sabes- respondió- Podemos intentar ser amigos.
-No puedo ser amiga de la persona de la que estoy profundamente enamorada- y sí, ahí admití por primera vez que estaba enamorada hasta las trancas de él. Él muy en el fondo lo sabía con cada te quiero que le decía.
-Por favor- me dijo- Te necesito en mi vida."
Por un segundo pensé en la posibilidad de ser su amiga pero no me veía capaz de seguir hablando con él y no poder decirle te quiero cuando me venía en gana. Aunque- más adelante lo sabréis- al final intentamos ser amigos. Pero ésa vez no. Esa era- en teoría- nuestra despedida.
"-Quiero que sepas que ha sido un placer conocerte- le dije- Solo espero que seas feliz y que puedas hacer con otra todos los planes que teníamos, quiero que te enamores y la hagas feliz porque sé que tú sabrás hacerlo, porque tíos como tú ya no quedan.
-No me digas eso- decía- No quiero sentirme más cabrón de lo que ya me siento.
-No eres un cabrón cuando has sabido cuidarme más que nadie.
-No me lo hagas más difícil- dijo.
-Te quiero, ¿vale?
-Vale- dijo.
-Te echaré de menos."
Recuerdo que en ese momento me propuso que al día siguiente nos llamáramos, que necesitábamos oírnos aunque fuese una vez más, decirnos adiós como dios manda, como nos merecíamos.
"-Si me llamas no prometo no llorar porque será escucharte y lo haré- le dije.
-Si nos llamamos no prometo no ponerme a llorar al escucharte hacerlo a ti- respondió."
Pero esa llamada nunca llegó, por mi. No quería hacerme más daño, no quería meter el dedo en la herida que acababa de dejar en mi. Me prometió que nunca me haría daño porque ya había estado demasiado jodida en mi vida y él no quería eso para mi. Ambos éramos dos personas rotas que sabíamos lo que dolía romperse y por eso no queríamos eso para el otro pero aún así no pudimos evitarlo. Esa noche fue la primera noche en vela por echarle de menos. Recuerdo que eran las tres de la mañana de esa misma noche y cogí una libreta y salí al balcón. Me puse los auriculares y empecé a escribir y escribir. Escribí unas diez hojas de 'Carta de despedida' y luego abrí su conversación. Empecé a grabar por nota de voz todas y cada una de las palabras que escribí. Al enviársela pensé en que pensaría que era una idiota por llorar como lloré en esa nota de voz. Eran diez minutos en los que realmente le dije la verdad, le dije lo que iba a echar de menos de él y que fuese feliz. Fue duro, hostia, no pensaba que sería tan difícil decir a la persona que quieres que sea feliz sabiendo que a partir de ahora tú ya no estarás en sus planes.
Y ahí, justo ahí, acabó todo. Al menos eso parecía pero os digo algo; parece que el pasado siempre vuelve. Y él volvió y yo dejé que lo hiciese. Volvía, me decía que me quería y volvía a irse. Y yo como una tonta le dejaba porque le quería. Por tonta. Y por eso mismo aún le sigo llorando, joder si lo hago, no hay día que no lo haga porque sé que nunca habrá nadie como él. Recuerdo que al despedirnos me dijo..
"Eres la persona más mágica que he conocido, aún haciéndote todo este daño me sigues diciendo que sea feliz, que me quieres, eres única, joder. No sabes lo que llego a quererte y quiero que sepas que ha sido un placer cruzarse con un Ángel en medio de la Tierra."
Me dijo eso pero no se quedó, aún siendo única en el mundo como el decía y- a mis ojos- imperfecta. No se quedó y lo había prometido. Por eso ya no me creo las promesas, porque hoy en día ni la persona que más te quiere, las cumple.
-Ann.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe ha encantado el texto...de verdad, muy bueno. Saludos :)
ResponderEliminar